Se ha
demostrado científicamente que
cada una de nuestras emociones o de nuestros pensamientos, origina la
secreción de docenas de hormonas que activan centenares de puntos
diferentes de nuestro cuerpo. Es decir, que al reir, llorar, enfadarnos,
etc., inundamos a nuestro organismo con multitud de sustancias
neuroquímicas que corresponde a la risa, llanto, enfado, etc.

En la actualidad, la interacción mente-cuerpo no ofrece la menor
duda, hasta el punto de que se afirma que cada actitud mental (emociones
y pensamientos) puede estar relacionada con determinado tipo de
enfermedades. Así, las personas que cultivan pensamientos agresivos y
coléricos, de tipo egocéntrico, suelen padecer ataques cardíacos, Los
depresivos o frustrados, cáncer de páncreas; los muy sensibles
emocionalmente, problemas de tipo inmunológico, etc.

Se ha demostrado que las personas que tienen muy activa su vida
familiar, social, etc. viven mejor y más años que los solitarios,
seguramente porque la amplitud de sus relaciones les permite mantener
mejor el equilibrio emocional y mental.

La consecuencia práctica de todo esto es que lo ideal es lograr un
buen equilibrio emocional y mental.

¿Cómo trabajar para lograr y mantener este frágil y precioso
equilibrio?

El Dr. Melvin Morse, de la Universidad norteamericana George
Washingto(1), nos da diez reglas para ello:

1. Procura tener muchos amigos y realizar un trabajo social.

El Dr. Dean Ornish, especialista en enfermedades del corazón afirma
que el tener una vida social y amistosa muy activa, ayuda a mantener
sano el corazón mejor que todas las dietas, plantas, ejercicios y
medicamentos. Igual ocurre en los restantes aspectos de la salud general
del resto del organismo.

Al igual que las plantas de tu jardín o las hortalizas de tu huerto,
las amistades cuanto más y mejor las cultives y ames, mejores frutos te
darán.

2. Da descanso a tu mente verbal unos minutos cada día.

No es necesario retirarse a una habitación aislada. Lo que interesa
es desconectar el cerebro de lo cotidiano, y dejarlo vibrar libremente
con la energía universal.

Lo mejor es meditar y recitar música ritual o realizar un trabajo
manual que nos retenga la concentración.

La mente necesita descanso frecuente.

La incontinencia verbal es uno de los grandes defectos del ser
humano.

Según Publio Siro: «Muchas veces te arrepentirás de haber hablado,
pero nunca de haber guardado silencio».

3. Procura ser coherente con tus hábitos y evitar las rupturas
violentas.

Nuestro cuerpo y nuestra mente se acomodan a unos ritmos y a unas
rutinas que les son conocidas, normales y favorables.

Los cambios repentinos y violentos suelen tener repercusiones
desfavorables. Administra con calma tanto los premios, celebraciones,
ascensos, éxitos, etc., como los duelos, separaciones, etcétera, para
asumirlos serenamente y mitigar el estrés que pueden originar.

Asimismo, es muy importante ser regular y constante en los horarios
de comer, descansar, evacuar, hacer ejercicio, etc., manteniendo los
biorritmos propios sin interrupciones.

Tendrás la gran satisfacción de ver como el reloj biológico trabajan
con exactitud sin preocuparte por ello.

Un reloj biológico de funcionamiento regular es la gran garantía de
salud permanente.

4. Alimenta la fe en ti mismo y en tus creencias.

La fe en un mismo y en su sistema de creencias, es el gran camino de
progreso en la salud física y mental.

Sir Willian Osler, el padre de la Medicina moderna afirma: «La fe en
Dios y en los Santos cura a unos, la fe en las píldoras cura a otros,
la autosugestión a otros, la fe en su médico a otros, etc. Todo tiene un
límite, pero la fe es la herramienta de salud más valiosa».

Ya en la antigua Roma, Cicerón decía: «No hay nada que Dios no pueda
realizar».

Según Keyserling: «Quien cree en sí mismo, sea quien fuere, siempre
es superior al inseguro».

5. Hay que ser consciente de que eres libre y capaz de tomar tus
propias decisiones.

También eres libre de equivocarte, de persistir y de rectificar.
Cualquiera de estas situaciones provoca niveles más o menos elevado de
estrés, pero este estrés es asumible en tanto no perjudique tu fe en tí
mismo.

Lo que nunca puede aceptarse es la conformidad con el descontrol de
uno mismo y de tu forma de vida.

Según Plutarco, «La verdadera libertad consiste en seguir las leyes
que nos marca la razón».

6. El amor cura mientras que la agresividad mata.

Las personas de carácter agresivo y exigente son candidatos firmes a
niveles de colesterol alto, aun sin consumir grasas saturadas, que
normalmente son las causantes de este problema. Diversos estudios
demuestran que la mentalidad colérica y agresiva acorta la vida (Dr.
Redford Williams, de la Universidad de Duke, EE.UU.).

En cambio, hay evidencias científicas de que la vida se prolonga en
un entorno cariñoso, en el que el amor, la comprensión y la
condescendencia son la norma general, y esto tanto a nivel familiar como
en otros campos de la vida humana.

Como afirma Santa Teresa de Avila: «Aun donde no hay amor, poned
amor y encontrareis amor».

7. El ser humano necesita que le abracen y le toquen de forma
regular.

La frase «un abrazo al día mantiene alejado al médico» puede parecer
exagerada, pero existen estudios que demuestran que las personas que
abrazan y son abrazadas varias veces al día, tienen un índice de
enfermedades muy inferior a las que prescinden de esta muestra de
afecto.

Es bien sabido que los niños prematuros a los que se les aplica
masaje, crecen más rápido y más sanos que aquellos que no reciben masaje
alguno.

Esto también es válido si el niño no ha sido prematuro. En cuanto a
los adultos, los beneficios del masaje en sus diversas variantes, son
reconocidos por todo el mundo, a la vez que se extiende la percepción de
que el contacto físico entre personas afines es el método perfecto de
comunicación no verbal, habida cuenta de que a veces la comunicación
verbal no es posible o no es apropiada.

8. No des premio al estar enfermo.

Un estudio realizado en la Universidad americana John Hopkins,
demuestra que la curación de las enfermedades de los niños es mucho más
lenta cuando a éstos se les mima con regalos extras que cuando les
someten a una dieta rigurosa. Cuando estos niños mimados crecen, tienen
predisposición a sufrir diversas enfermedades como calambres dolorosos,
colon irritable, problemas digestivos, y si son mujeres, menstrua-ciones
dolorosas.

También los adultos debemos considerar el dolor y la enfermedad como
una invitación a reflexionar y a corregir lo que hacemos mal, antes que
una excusa para no acudir al trabajo o a nuestras obligaciones.

9. Practica la meditación consciente y reza cada día.

Meditar y rezar son dos cosas diferentes pero estrechamente unidas,
ya que crean el vínculo de nuestra mente con la Conciencia Energética
Universal.

En la meditación consciente no se trata de poner la mente en blanco.
Al contrario, se intenta trabajar todo lo positivo del día y positivar
lo negativo.

Según los psicólogos Joel Weinberger y David McClelland, de la
Universidad de Boston, la meditación consciente diaria, refuerza nuestra
confianza en nosotros, en los demás y en la Conciencia Universal.

Precisamente como resultado final surge la oración, este diálogo
mental confiado con la Energía Universal, que ha de ser la base del
último punto de este artículo.

10. Practica el optimismo.

Estudios realizados en Estados Unidos, por separado en la
Universidad de Virginia y finalmente en la Universidad de Pensylvania,
ponen de manifiesto la importancia de la actitud optimista sobre el
sistema inmunológico, demos-trando que los optimistas superan mucho
mejor las infecciones y toda clase de problemas del sistema inmunitario.

La característica del individuo optimista es que cuando le ocurre
algo que considera malo, lo neutraliza colocándolo en un contexto global
positivo, teniendo en cuenta que la vida es un tejido misterioso de
acontecimientos agradables y desagradables, positivos y negativos, que
incluso contienen un mensaje que nosotros, en nuestra ignorancia o en
nuestra soberbia, no somos capaces de descifrar. Más adelante, con mayor
serenidad y con una perspectiva más amplia, acontecimientos que nos han
parecido negativos, adquirirán una valoración más positiva.

Fuente

Anuncios