Primero la hicieron modelar. Luego, después de un gran esfuerzo e intervención tecnológica, lograron que cantara casi como lo hace un humano. La gente detrás de esta excelente ginoide ha dicho recientemente que la mejor forma para acelerar el proceso de adopción de los robots en la sociedad es incorporarlos al mundo del entretenimiento, y siguiendo esa filosofía a rajatabla, no han tenido mejor idea que subir al HRP-4C a un escenario, para que de un show. En vivo.

 

No es particularmente sexy, y cualquier artista promedio del pop japonés demuestra un mayor despliegue sobre el escenario, pero si tenemos en cuenta el hecho de que se trata de una fembot, entonces necesitamos ver esto con una lente completamente diferente. Es decir, al pensar en un robot imaginamos algo como el juguete de nuestros sobrinos, las máquinas que ensamblan coches, o Johnny 5 diciendo cosas extrañas, pero que un robot pueda directamente tomar un escenario y hacer modestos pero precisos pasos de baile, es una de las más fuertes demostraciones de avance tecnológico que se puede hacer en estos días. Una prueba tangible de que el concepto no sólo funciona, sino que también puede ser mejorado con el desarrollo suficiente.

La presentación fue conocida como “Dance Robot LIVE! – HRP-4C Cybernetic Human”, y la HRP-4C estuvo acompañada por cuatro bailarinas. Para aquellos interesados, la canción es una versión especial para Vocaloid de “Deatta Koro no Yō ni”, por Kaori Mochida, cantante del grupo “Every Little Thing”. Si estudian de cerca los movimientos de la ginoide, especialmente los de los pies, verán que algunos patrones son bastante simples, pero la precisión de cada uno de ellos es tal que quedan en evidencia todos los errores de la coreografía cuando se sincronizan en algún punto los movimientos de la robot y de las bailarinas. Aquí tienen la misma presentación, pero vista desde otro ángulo:

Un esfuerzo sin dudas impresionante por parte de los desarrolladores del HRP-4C, y cabe reconocer que todo el proceso asusta un poco. Algunos de los pasos a seguir serán sin dudas incrementar la flexibilidad de la robot, para incorporar movimientos más complejos, algo que se traduce directamente en un aumento del costo y mayor consumo de energía. Sin embargo, algunos pequeños detalles en materia de aspecto pueden ser corregidos sin mayores inconvenientes. Las manos de la fembot parecen demasiado grandes, y el largo de los brazos está un poco fuera de proporción con el resto del cuerpo. Las bailarinas sirven como excelente punto de referencia para comprobar esto, por lo que se podría decir que el show, además de demostrar las capacidades de la ginoide, también puede ser utilizado como prueba piloto para determinar la estética de la robot. Si como objetivo planean introducirla al mundo del entretenimiento, la necesitará.

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